Los scooters de 125 son los reyes de las grandes ciudades como Madrid y, sobre todo, Barcelona. Su facilidad de conducción y la posibilidad de llevarlos con el carnet B los convierten en uno de los medios de transporte más prácticos. ¿Pero realmente son mucho mejores que las motos de marchas de 125?
Como todo, la respuesta no es tan sencilla: hay pros y contras que valorar para determinar cuál es la opción ideal para cada usuario.
Scooters 125
Pros
- Facilidad de conducción: Con un scooter todo se reduce a acelerar y frenar desde el manillar. Nunca se va a calar y no hay que preocuparse por cambiar de marcha.
- Capacidad de carga: Tienen un hueco inmenso debajo del asiento y un gancho portabolsas. Si se le añade un baúl trasero, la capacidad de carga es más que generosa para hacer recados por el centro de la ciudad.
- Comodidad: La posición de conducción es erguida y para montarse no hace falta pasar la pierna por encima del asiento.
- Protección aerodinámica: La carrocería resguarda las piernas de la lluvia, el frío, el viento y la suciedad de la carretera.
Contras
- Ruedas pequeñas: Salvo en los modelos de «rueda alta», suelen montar llantas de 12 a 14 pulgadas, lo que reduce la estabilidad en firmes irregulares o a velocidad máxima.
- Menor control dinámico: No se puede seleccionar una marcha específica para llevar el motor en el régimen óptimo ni retener con eficacia.
- Eficiencia energética inferior: El variador continuo (CVT) genera mayores pérdidas por fricción mecánica, calor y deslizamiento de la correa. Además, requiere subir bastante el motor de vueltas para que el embrague centrífugo actúe y comience a andar. A velocidades altas y constantes, consume más combustible que una moto de marchas.
- Mantenimiento más complejo: Requiere cambios periódicos de correa, rodillos y zapatas del embrague centrífugo. Además, el menor diámetro de sus ruedas provoca un desgaste más rápido de los neumáticos. Salvo por la cadena, cualquier operación mecánica exige desmontar los plásticos de la carrocería, volviéndose más laboriosa.
Motos de marchas de 125
Pros
- Aprovechamiento del motor: El cambio manual permite sacar todo el rendimiento a los motores de pequeña cilindrada y utilizar el freno motor.
- Mayor estabilidad y parte ciclo: Equipan llantas de 17 pulgadas y suspensiones con mayor recorrido, lo que ofrece un mejor aplomo en curva y asfalto deteriorado.
- Mayor eficiencia energética: La transmisión directa por piñón, cadena y corona aprovecha mejor la potencia del motor al reducir el rozamiento interno. En trayectos interurbanos o carretera abierta logra consumos más contenidos.
- Mantenimiento accesible y económico: Aunque la cadena requiere limpieza y engrase frecuente, la mecánica está mucho más accesible sin plásticos de por medio. A la larga, carece del desgaste de variador y correa, resultando más económica de mantener.
- Escuela de conducción: Permite dominar la técnica del embrague y el freno trasero de pie, siendo una excelente preparación para dar el salto al carnet A2 y a mayor cilindrada.
Contras
- Capacidad de carga nula: Carecen de huecos portaobjetos, por lo que el baúl trasero o las alforjas se vuelven un accesorio casi obligatorio.
- Fatiga en tráfico denso: El uso constante del embrague y del selector de marchas en ciudad puede resultar cansado, obligando a cambiar continuamente de velocidad para mantener el motor en su zona útil.
- Poca protección aerodinámica: No ofrecen protección en la zona de las piernas frente a la lluvia, el frío o la suciedad de la carretera.
